dimarts, 20 de desembre de 2011

Navidad: Recuerdos de la infancia

Pesebre construido en corcho
Faltan pocos días para Navidad.
Saca las figuritas para montar el belén (dice mi esposa). Por esas cosas de la vida ella piensa en sacar las figuras de la caja que desde hace tantos años (desde la muerte de mi padre) estaba precintada. Poco a poco, entre los papeles con que mi padre había envuelto las figuritas, amarillentos y resecos por el paso del tiempo, empiezan a surgir pedazos de niñez.
Son recuerdos de niñez de los años cincuenta, con escaseces; con cortes de luz; con la vida en blanco y negro; con el frío intenso; con fogón de petróleo para cocinar y brasero para calentarnos, con el basurero, el barrendero, el vigilante, el sereno, y un largo etcétera que dejaban una postal deseando feliz Navidad; con el pobre, siempre el mismo, que pasaba una vez al mes a recoger su limosna por las casas; con el guardia urbano, que todo el barrio conocía, rodeado de paquetes que le obsequiaban los pocos coches que había.
Felicitación del sereno

Recuerdos de un hombre que cada año, con tanta ilusión, creaba montañas de trozos de corcho, cielos con el papel azul con que iban envueltos los paquetes de algodón en rama, ríos con papel de plata de la envoltura de los chocolates que había ido recolectando desde bastante tiempo antes y un pedazo de vidrio por encima, árboles con ramas cálidas recogidas del suelo con paciencia.
¿Cómo un hombre tan manitorpe, incapaz de clavar un clavo derecho o dar una mano de pintura a la casa era capaz de crear aquellas maravillas y llenar la casa de un barroquismo levantino de bolas coloreadas, papeles de colores brillantes y luces parpadeantes, con una habilidad sólo comparable al que tenía para curar heridas y poner inyecciones?.


Los Reyes
 
Recuerdos que se despertaron al abrir la caja y desenvolver las figuras envueltas hace muchos años individualmente con un cuidado exquisito.
El tiempo ha hecho que los colores pierdan brillantez y se hayan homogeneizado, que las heridas producidas al perder el cordero una pata, o un pastor un trozo de brazo, o un rey un fragmento de cabeza, hayan perdido el rojo brillante del barro cocido y también se hayan matizado. Las heridas curadas de las figuras, han abierto en mi corazón las heridas del recuerdo.
¡Maldita seas Navidad!, que nos apuñalas por la espalda cada año.
¿Y todavía queréis que os desee felices fiestas?, no, eso de la Navidad es sólo un cuento para niños.
Josep

4 comentaris:

Miquel ha dit...

Crec que en Josep obra amb una certa incoherència en criticar un Nadal per ell inexistent. Si considera que Nadal no existeix, que només és un conte de fades, no caldria tenir-lo en compte, ni per lloar-lo ni per criticar-lo. Passant de llarg amb indiferència ja n'hi hauria prou.
Els que creiem que no és un conte de fades, sinó una fantàstica història d'amor, és molt possible que, en fer el pessebre, també sentim la nostalgia del temps passat, d'uns éssers estimats que ja no hi són, però aquest sentiment ve acompanyat amb la certesa d'un retrobament futur.
Segurament el que ens cal és mirar el pessebre amb ulls de fe, com els infants. Si volem ser més feliços, hem de tornar a creure en els Reis d'Orient.

Mary Luz ha dit...

La sensacion que noto en tu escrito, es una gran melancolia a la vez que nostalgia por aquella Navidad de tu niñez y juventud. Te produce tal dolor que lo arrojas violentamente a los ojos del que te lee como si él tuviera la culpa, así descargas un poco tu...¿conciencia?.

Joan ha dit...

Els records de la teva infantessa que s’han destapat al obrir la capça del teu pare, els reflexes molt bé quan descrius com vivíem els anys 40-50

El pessebre és una representació popular d’un fet en qui vol, hi creu, i qui no, no. Si tu creus que és un conte pels nens, dons be

Tu sabràs la teva vida, però no entenc quin és el raonament que t’ha portat a una sentencia final tan dura. Coherència amb el que exposes no n’hi veig cap. Crec que t’has passat

Joan

carme ha dit...

M'agrada molt que hagis volgut compartir amb nosaltres els teus sentiments d'aquest any del Nadal. Cada any personalment tinc un sentiment diferent segons la situació familiar, comparteixo amb tu moltes situacions passades viscudes al poble on vaig nèixer i com tu, trobo a faltar els pares i moltes coses però m'agradaria que això no t'impedeixi veure totes les coses bones que de segur tens aquest Nadal i si més no, reb el meu desig d'uns dies agradables . ´Carme